Diferenciación, costes y márgenes: una lectura económica del avance de la IA
«El dinero no se crea, solo cambia de manos». Así funciona la doctrina capitalista: generar beneficio implica inevitablemente restárselo a un competidor. Y en un mercado donde diferenciarse es cada vez más difícil (¿alguien dijo ‘ventaja competitiva sostenible’?), la creación de riqueza a corto plazo pasa, en esencia, por erosionar el margen de otro. En este contexto, la IA aparece como la gran oportunidad: optimizar procesos, reducir costes y maximizar eficiencia, desplazando tareas humanas a una fracción del precio. Para eso fue creada…