Del bootleg a los digital add-ons: por qué la economía del directo necesitó una quinta capa de ingresos
Todo concierto vende algo más que la entrada, y una parte de ello ya es digital: la grabación del concierto concreto al que se ha asistido, la retransmisión en directo, una suscripción al archivo o un derecho de acceso. En un modelo de revenue per attendee es la quinta capa, después del ticketing, los paquetes VIP, el merchandising y la restauración.
Esta capa existe por un motivo muy concreto: la música grabada ha perdido peso relativo dentro de los ingresos de la mayoría de artistas. ¿Qué productos incluye, dónde acaba el dinero y qué sigue frenando su crecimiento?