Hacer que pasen cosas (y hacer que las cosas pasen)
Lo que impide que una estrategia se convierta en realidad rara vez es la decisión en sí. Son las capas, la inercia y la resistencia silenciosa las que la distorsionan por el camino. Los mejores líderes entienden que ejecutar no es dar instrucciones, sino asegurar que la intención sobreviva a cada nivel de la organización hasta llegar a quienes la hacen real.