Autenticidad en la era de las capas digitales
Ayer veía a Weather Report en Montreux 1976: puro sudor, improvisación y una coordinación milimétrica, sin trampa ni cartón. Autenticidad en estado puro. Trasladando esa escena al mundo corporativo, la premisa es la misma: la tecnología puede embellecer la forma, pero son nuestras facultades y el modo en que las ejecutamos lo que debe sostener decisiones, documentos y reuniones. ¿No deberíamos priorizar el talento real por encima de la escenografía?