Qué se ha vendido en formato digital antes, durante y después de un concierto o un evento deportivo: desde la grabación oficial de cada concierto de Pearl Jam, disponible a los pocos días, hasta el token que da derecho a comprar entrada para el Mundial. Con la situación de cada caso en 2026, sus cifras y su fuente.
Seis conclusiones que se extraen del catálogo completo.
Lo hacen artistas que cambian el repertorio cada noche y tienen fans que van a varios conciertos de la misma gira: Pearl Jam, Phish, Springsteen, Metallica y Billy Strings. La mayoría de estas grabaciones se venden hoy en nugs.net, una plataforma que también ofrece vídeos de conciertos completos. Las copias físicas que se vendían a la salida del recinto, en CD (Instant Live) o en pulseras USB, prácticamente han desaparecido: hoy se venden como descarga.
El caso más claro es el K-pop. BTS recaudó 230,7 M$ con Permission to Dance On Stage, sumando los conciertos presenciales y su retransmisión, y en 2026 el K-pop sigue vendiendo retransmisiones de pago en Weverse, la plataforma de HYBE, la empresa de BTS. En Europa y Estados Unidos, los festivales se emiten gratis y los paga un patrocinador, una plataforma o una televisión (Coachella, Glastonbury, Primavera Sound con Amazon). Las empresas que vendían retransmisiones de pago no han aguantado: Mandolin cerró y Moment fue absorbida por Patreon.
La UFC ha firmado un acuerdo de 7.700 M$ en siete años para emitir en Paramount+ en Estados Unidos y deja de vender sus veladas una a una. El combate de boxeo entre Canelo y Crawford se emitió en Netflix sin pagar nada aparte (41,4 millones de espectadores), y DAZN incluyó el boxeo en su plan Ultimate. Al mismo tiempo, algunas ligas lanzan su propia plataforma de pago: la liga francesa de fútbol superó el millón de suscriptores en el primer mes de Ligue 1+.
Top Shot vendió más de 200 M$ en vídeos coleccionables de jugadas de la NBA, pero su empresa, Dapper Labs, ha tenido despidos y ha pagado 4 M$ para cerrar una demanda colectiva; los pases vitalicios en NFT de Coachella quedaron bloqueados con la quiebra de FTX, y Sorare despidió al 35% de su plantilla. Resisten los productos que dan derecho a algo: el Right-to-Buy de la FIFA, que permite comprar entrada para el Mundial; Reserved by Spotify, que guarda entradas para los fans más fieles de cada artista, y los fan tokens de Socios, que permiten participar en votaciones de los clubes y cuya plataforma europea ha obtenido la licencia europea de criptoactivos (MiCA).
El caso más claro son las cartas Topps NOW, que recogen una jugada concreta y solo se venden durante 24 horas: la del récord de Shohei Ohtani de 50 jonrones y 50 bases robadas en una temporada vendió 653.000 copias. El deporte amateur va más lejos y vende a cada participante imágenes de su propia prueba: las fotos de llegada a meta en maratones e IRONMAN, o los vídeos que graban cámaras con IA en pistas de pádel y partidos de fútbol base. En los conciertos y en el deporte profesional casi nadie vende todavía algo así a cada asistente.
Lo que genera ingresos son los espectáculos con entrada en recintos inmersivos, como Sphere en Las Vegas. La velada UFC 306 en Sphere recaudó unos 22 M$ de taquilla, récord de la UFC; ABBA Voyage, el concierto con avatares digitales del grupo en su propia arena de Londres, recaudó 104,3 M£ en 2024, y Cosm ya tiene cuatro recintos donde se paga entrada para ver partidos de la NFL, la NBA o la UFC en una cúpula inmersiva. No todos los proyectos salen bien: Elvis Evolution, un espectáculo inmersivo en Londres, cerró en 2026. En casa, la realidad virtual sirve sobre todo para que las marcas promocionen sus gafas, como hace Apple con los partidos de los Lakers o el concierto de Metallica en Vision Pro.
Cada fila es una categoría de producto. Al pulsar un caso se abre su ficha en el catálogo, y el botón «Ver todos» muestra todos los casos de esa categoría.
| Categoría | Conciertos y festivales | Eventos deportivos |
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Cada entrada enlaza a su fuente. «A verificar» indica que el dato no se pudo contrastar del todo.
Patrones que se repiten en música y deporte.
El catálogo ordenado según el momento en que se vende cada producto. Las fases «Después» y «Sin entrada» son las que más aumentan el ingreso por asistente (RPA) sin necesidad de ampliar el aforo.
Lo que se vende es el acceso. Aumenta lo que el fan acaba pagando por entrar y ayuda a repartir las entradas entre quienes más las quieren.
Productos digitales dentro del recinto, que hoy casi siempre paga un patrocinador.
El mismo asistente vuelve a pagar por un recuerdo del evento. Coste marginal casi nulo.
Se vende a quien no está en el recinto, sin el límite del aforo.
Cómo leerlo: los mejores márgenes están en «Después». El comprador ya está identificado (tiene su entrada, su dorsal o su historial de escucha) y el contenido sale del propio evento, sin necesidad de producirlo aparte. Es también la fase menos explotada en los conciertos y en el deporte profesional.
No hemos encontrado ningún caso activo entre 2024 y 2026 en festivales españoles (Primavera Sound, Sónar, Mad Cool) en el que se pueda comprar con un código QR la grabación de esa misma noche. El formato existe en nugs.net, pero sobre todo con artistas anglosajones.
Hay precedentes parciales (15 Seconds of Fame con los Detroit Tigers, o Fancam, con fotos), pero ninguna empresa consolidada envía a cada asistente su propio vídeo grabado por las cámaras del estadio. Circulan aplicaciones de IA que lo simulan, lo que indica que hay demanda.
Bloomberg adelantó un plan Music Pro de Spotify (hasta 5,99 $ al mes) que nunca se ha lanzado. Hypebot sostiene que «la burbuja de las suscripciones para superfans ha estallado» y que el valor se ha desplazado al acceso a entradas dentro de la suscripción Premium (Reserved by Spotify).
Los maratones, los IRONMAN, el pádel y el fútbol base ya venden a cada participante imágenes de su propio momento. En un estadio o en un concierto casi nadie vende al asistente «su» gol o «su» canción.
Cómo se hizo. Se analizaron cuatro áreas: grabaciones y retransmisiones de música; retransmisiones y contenido deportivo; coleccionables, tokens y videojuegos en el deporte, y productos nuevos del mercado. La información procede de fuentes públicas hasta el 10 de septiembre de 2026, y cada caso enlaza a la fuente de su dato principal.
Nivel de verificación. Las cifras proceden de medios especializados (Billboard, Variety, Music Business Worldwide, SportsPro, Sportico, CNBC) y de comunicados oficiales. El atlas sirve para ver el conjunto del mercado: antes de citar una cifra concreta, conviene consultar la fuente enlazada. Los casos cuyo estado o cifra no se ha podido confirmar llevan la marca «a verificar».
Datos pendientes de confirmar. Precios actuales y propietario de nugs.net; precios del Right-to-Buy de la FIFA y de su reventa; volumen de operaciones sobre deporte en Kalshi y Polymarket; ingresos de EA SPORTS FC Ultimate Team; productos digitales de Sónar, Mad Cool, la ACB o el Mutua Madrid Open; situación actual de LaLiga Golazos, Beyond LIVE, AmazeVR, Royal.io y Bandsintown Plus, y número oficial de equipos de Fantasy Premier League. En ABBA Voyage, la conversión a dólares cambia según el medio (113 M$ o 140 M$), así que se usa la cifra en libras.
Revisión del 10 de septiembre de 2026. Se revisaron uno por uno los 132 casos y las afirmaciones del texto. Se corrigieron situaciones que habían cambiado (Elvis Evolution y LaLiga+ cerrados, Glastonbury en pausa en 2026, Napster convertido en una empresa de IA, Quarterback renovada), fechas (Primavera Sound con Amazon desde 2022, Ligue 1+ con un millón de suscriptores en su primer mes), cifras (Fantasy Premier League, Sphere Entertainment, el fan token $ARG) y fuentes que no respaldaban el dato. Lo que no se pudo confirmar lleva la marca «a verificar».
Actualización del 15 de septiembre de 2026. Se corrigieron el nombre de Reserved by Spotify, el precio actual de Veeps, la cifra de Sphere (ahora la de un producto concreto y no la de toda la empresa) y la descripción de Barça Vision.
Casos sin cifra. Muchos casos no tienen un dato público que se pueda contrastar. Se incluyen igualmente porque sirven como ejemplo de un modelo de producto.